Tipos de termómetros



Que son los termómetros, además de sus tipos más comunes, como son los de mercurio, los digitales, los de gas, los de resistencia o los de lamina bimetalica.

Los termómetros son los utensilios que utilizamos para medir la temperatura, ya bien puede ser del ambiente, del agua o de nuestro propio cuerpo. En este sentido hay diversos tipos, sobre todo con más o menos precisión. El predecesor del actual termómetro fue el termoscopio creado por Galileo Galilei, con los años Francesco Sagredo y Santorio Santorio lo evolucionaron para crear un primer termómetro.

tipos-de-termometros

Tipos de termómetros

Termómetro de mercurio

En países como España el termómetro de mercurio está prohibido, pero en algunos lugares todavía son muy comunes para medir, sobre todo, nuestra temperatura corporal. Se inventó en el año 1714 por Gabriel Fahrenheit, y funciona por el cambio de volumen que tiene en tanto a la temperatura, que lo indica de esta manera en un tubo cerrado.

Pirómetros

Son utilizados para temperaturas muy altas, como en diversos tipos de fábricas. Se distinguen por la forma de utilizarlos y son los pirómetros ópticos, de radiación total, infrarrojos o fotoeléctrico.

Termómetros de lámina bimetálica

Con este tipos de termómetros de lámina bimetálica, como indica su nombre existen dos láminas de metal unidas, y dependiendo de la variación de la dilatación de cada una, gracias a la temperatura, se puede medir esta última.

Termómetros de gas

Los termómetros de gas suelen utilizar nitrógeno para medir la temperatura, se caracterizan por ser una forma muy fiable de medición y se pueden dividir entre presión constante y volumen constante.

Termómetro de resistencia

Los termómetros de resistencia tienen como característica en común que la temperatura se mida en tanto a la resistencia de determinado metal a la misma, pero lo cierto es que los más comunes suelen ser de platino.

Termómetros digitales

Hoy en día los termómetros digitales son los más utilizados, tanto en casa como en clínicas. Se han vuelto muy comunes gracias a que no tienen mercurio, que podían ser un peligro si se rompían, además de dañar mucho el medio ambiente cuando éstos eran desechados.